Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Instalación

ARTISTAS BOLIVIANOS PRESENTAN EN ESPACIO O PLATAFORMA DE ARTE CONTEMPORÁNEO MUESTRA “DE SANTIAGO A SANTIAGO”

23 de julio al 4 de agosto de 2018, Espacio O, Villavicencio 395, tercer piso. Lunes a viernes: 11:00 a 19:00 horas. Sábado: 11:00 a 16:00h.


• La muestra es el resultado de una investigación que los artistas bolivianos Mateo Caballero, Andoro, y Liliana Zapata, que conforman la comunidad M.A.L., realizaron en Santiago de Llallagua, localidad altiplánica ubicada a 60 km. al sur de La Paz, y el cruce con su experiencia en Santiago de Chile.
• Se trata de una triple instalación en video y una serie de intervenciones con registros sonoros, imágenes y objetos de esa localidad boliviana que hablan de la tradición aymara y su imaginario y cómo se integra y enriquece el pensamiento y la sensibilidad del colectivo.

Los artistas Caballero (Bolivia, 1980), Andoro (Bolivia, 1987) y Zapata (Bolivia, 1985) trabajan en comunidad desde hace varios años, en torno a proyectos de arte contemporáneo, que incluye un período de búsqueda en terreno, cuyos resultados comparten luego con el público en un proceso donde éste puede intervenir y ser parte del resultado final. Para la muestra que inauguran en Espacio O en Santiago de Chile se trasladaron a Santiago de Llallagua, en el altiplano boliviano, donde a través de fotografías, material audiovisual y objetos que allí recopilaron durante varios meses, crearon una obra que transforma el espacio de lo cotidiano en el escenario de lo extraño e impredecible. “De Santiago a Santiago” es un ejercicio de deconstrucción entre dos espacios homónimos que se inspira en el imaginario aymara a partir de personajes que cumplen roles clave en la cultura local, como los Kamanas (sabios de la comunidad) o los Wayraqas, (guardianes de la felicidad). Esto implicó empaparse de la cultura ancestral para incorporarla en su proceso de creación que dio como resultado la muestra que se inaugura. Así, mitos, rituales, destellos ceremoniales despiertan para evidenciar la trascendencia espiritual del arte. Además de la exhibición, los artistas también impartirán un workshop de dos días donde expondrán el proceso y sus experiencias con la muestra, espacio en el cual el público podrá interactuar e intervenir.

-La muestra es el resultado de una investigación que los artistas bolivianos Mateo Caballero, Andoro, y Liliana Zapata, que conforman la comunidad M.A.L., realizaron en Santiago de Llallagua, localidad altiplánica ubicada a 60 km. al sur de La Paz, y el cruce con su experiencia en Santiago de Chile.

-Se trata de una triple instalación en video y una serie de intervenciones con registros sonoros, imágenes y objetos de esa localidad boliviana que hablan de la tradición aymara y su imaginario y cómo se integra y enriquece el pensamiento y la sensibilidad del colectivo.

 

Evolución de la Belleza

Actividad educativa comunitaria en Museo Frida Kahlo Riviera Maya, Playa del Carmen, México. Foto: Perfil de Facebook del Museo.

Museos: hacer audiencia y hacer comunidad

 

Por: Ximena Jordán

Correo electrónico:   ximejordan@gmail.com

Artículo base para la ponencia del mismo nombre, presentada el el 21 de mayo de 2018 en el Simposio Anual del Día Internacional de los Museos 2018 (DIM 2018)  "Museos hiperconectados: enfoques nuevos, públicos nuevos", organizada por el Consejo Internacional de Museos, ICOM, en el Museo de la Memoria y la Tolerancia en Ciudad de México. 

Invitado


FRANCISCO SMYTHE e FIRENZE. 2018


Por Paulina Humeres

Han pasado 20 años desde la muerte de Francisco Smythe, artista Chileno, quién vivió en Florencia desde el 79 al 96, Florencia jugó un rol fundamental creativo tanto en su obra como en la vida.

Fue uno de los padres del arte conceptual de los años 70s en Chile que más tarde se llamaría “Escena de avanzada”.

Hoy marzo del 2018 me reencuentro con él, con su obra, sus amigos, sus calles y la extrema belleza de la ciudad de Florencia donde La Agregaduría Cultural de la Embajada de Chile en Italia junto a los curadores Antonio Arévalo y yo,  hemos organizado una gran muestra en el “Palazzo Medici Riccardi” uno de los palacios iconos del Renacimiento de la familia Medici, situado en el corazón de la ciudad.

La exposición “Francisco Smythe e Firenze”, ciudad que le permitió desarrollar toda su obra “GEOGRAFIA PHANTÀSTIKHA E IMMAGINARIA” , donde la memoria se hace presente apareciendo la isla de su infancia delineando los perfiles de las montañas andinas, dejando emerger todo el flujo de los recuerdos, reescribiendo sobre la tela distintos lenguajes del arte contemporanea desde la Pop Art al Conceptual.



 

El eje principal como icono más relevante es “El corazón” que adquiere un significato relevante, eje fundamental de un viaje.

Imaginario donde el corazón es totalizante , es el nucleo pulsante de este continente imaginario, simbolo de fertilidad, deseo, sensualidad , armonia, que reina en este lugar ,“Isla Guanahani”, representando el simbolo pulsante de toda emoción y creador de todos los valores.

Hemos reunido 52 obras exhibidas gracias a los coleccionistas y amigos de Francisco, desde Roma, Toscana - Florencia, Emilia Romagna; y un video que recorre los distintos períodos de su creación, vivencias , amigos de esos años, realizado por Mauricio Peralta.

Escáner Cultural nº: 
203

Registro del montaje de la muestra El Gran Hermano de Cristian Johnson en espacio O de Santiago de Chile

 

MUESTRA “EL GRAN HERMANO”: LA DECONSTRUCCIÓN DE LOS MECANISMOS DE CONTROL DEL PODER

Hasta el 30 de marzo de 2018, Espacio O, Villavicencio 395, tercer piso. Lunes a viernes: 11:00 a 19:00 horas. Sábado: 11:00 a 16:00 h.

 

 

  • La deconstrucción del poder invisible, que en el mundo contemporáneo nos seduce para luego controlarnos y perpetuar el sistema de consumo, es uno de los pilares que sustenta el trabajo del artista chileno Cristian Johnson en su muestra “El gran hermano” que presenta hasta el 30 de marzo en Espacio O.

 

  • A través de un trabajo pictórico y objetual el artista aúna política, religión y cultura popular en un cóctel simbólico cargado de ironía, crítica social y recelo por la tradición establecida. Para ello hace cruces entre los mecanismos de dominación en diferentes épocas y contextos.

 

Evolución de la Belleza

 

Frida en porcelana. Foto: Ximena Jordán. Violeta Parra. Foto: http://www.duna.cl/

 

Cultura y globalización

¿Cuántos artistas por país conoce usted?

 

Por: Ximena Jordán - ximejordan@gmail.com

Si hablamos de artistas visuales mexicanos que sean famosos en el extranjero, se nos vienen a la mente de inmediato Frida Kahlo y Diego Rivera. Es indudable que la mayoría de los visitantes foráneos que llegan a México por turismo, por estudios u otras razones, ya conocen a ambos artistas desde sus países de origen, o al menos ubican sus nombres. Hay quienes tienen una cierta visión crítica de esta situación, algo así como que “no es bueno” que Frida y Diego sean “así” de famosos porque su excesiva popularidad pudiera impedir que otros artistas mexicanos tan buenos como ellos sean igualmente apreciados a nivel internacional.

Hasta el 25 de noviembre, Espacio O, Villavicencio 395, tercer piso. Lunes a viernes: 11:00 a 19:00 horas. Sábado: 11:00  a 16:00 horas. Entrada gratuita.  

 

La artista chilena Fernanda Gutiérrez presenta hasta este 25 de noviembre en Espacio O la muestra PASADO PERFECTO, trabajo desarrollado en los últimos dos años donde reflexiona y cuestiona las normas que regulan la clase social más tradicionalista de la sociedad chilena a través de la educación y la religión, y cómo coartan y perturban la existencia de los individuos sometidos a éstas. 

 

Durante toda su trayectoria artística Fernanda Gutiérrez (Santiago de Chile, 1973) ha trabajado en torno a fenómenos de la sociedad chilena, nutriéndose especialmente de sus propios códigos y referentes provenientes del grupo sociocultural conservador y tradicionalista bajo el cual se crió. Desde esa perspectiva cuestiona sus mecanismos coercitivos y su influencia en la formación de individuos sumidos en el prejuicio y el dogma. Principalmente a través de estereotipos que encarnan el poder o bien lo padecen, o símbolos que lo perpetúan, la artista reflexiona sobre este sistema desacralizándolo y reinterpretando códigos sociales acuñados a principios del siglo pasado.

 

Es así como en Pasado perfecto recorre diferentes hitos a través de personajes arquetípicos y símbolos que marcaron su existencia. “Una de la principales conjeturas desarrollada por la artista tiene que ver con el estancamiento conservador de un sector, aunque cada vez más minoritario, de la sociedad chilena, que sostiene un sistema de contención social para su grupo de referencia a quienes controlan jerárquicamente. Estos individuos que ejercen efectos sicológicos devastadores sobre sus afectados, aluden a códigos sociales todavía inscritos en la educación de los inicios del siglo XX. Códigos que provienen muchos de ellos de las tradiciones ortodoxas, agrupaciones religiosas, centros de estudios, de formación militar o partidos políticos. Hoy desde una mirada analítica y social estos códigos fomentan patologías, comportamientos de dominación y manipulación, como figuras tipologizadas; viéndose reflejadas en las conductas escolares de bullying, en las relaciones familiares o en el mobbing laboral, así como la depresión, hasta las conductas sociópatas en sus variantes. Porque en definitiva son formatos de control social y económico, que así como se reproducen en la gran escala de la sociedad, también lo hacen en el círculo más cercano, la familia.”, explica Arturo Duclós, curador de la muestra.

ESPACIO O INAUGURA LA MUESTRA PASADO PERFECTO DE FERNANDA GUTIERREZ

En un ejercicio autobiográfico la artista presenta un trabajo desarrollado en los últimos dos años donde cuestiona las normas que regulan la clase social más tradicionalista de la sociedad chilena a través de la educación y la religión, y cómo coartan y perturban la existencia de los individuos sometidos a éstas. Se trata de una reflexión profunda acerca de los roles familiares y sociales de obediencia y sumisión pero también de desobediencia y desacato.

Durante toda su trayectoria artística Fernanda Gutiérrez (Santiago de Chile, 1973) ha trabajado en torno a fenómenos de la sociedad chilena, nutriéndose especialmente de sus propios códigos y referentes provenientes del grupo sociocultural conservador y tradicionalista bajo el cual se crió. Desde esa perspectiva cuestiona sus mecanismos coercitivos y su influencia en la formación de individuos sumidos en el prejuicio y el dogma. Principalmente a través de estereotipos que encarnan el poder o bien lo padecen, o símbolos que lo perpetúan, la artista reflexiona sobre este sistema desacralizándolo y reinterpretando códigos sociales acuñados a principios del siglo pasado.

Es así como en Pasado perfecto recorre diferentes hitos a través de personajes arquetípicos y símbolos que marcaron su existencia. “Una de la principales conjeturas desarrollada por la artista tiene que ver con el estancamiento conservador de un sector, aunque cada vez más minoritario, de la sociedad chilena, que sostiene un sistema de contención social para su grupo de referencia a quienes controlan jerárquicamente. Estos individuos que ejercen efectos sicológicos devastadores sobre sus afectados, aluden a códigos sociales todavía inscritos en la educación de los inicios del siglo XX. Códigos que provienen muchos de ellos de las tradiciones ortodoxas, agrupaciones religiosas, centros de estudios, de formación militar o partidos políticos. Hoy desde una mirada analítica y social estos códigos fomentan patologías, comportamientos de dominación y manipulación, como figuras tipologizadas; viéndose reflejadas en las conductas escolares de bullying, en las relaciones familiares o en el mobbing laboral, así como la depresión, hasta las conductas sociópatas en sus variantes. Porque en definitiva son formatos de control social y económico, que así como se reproducen en la gran escala de la sociedad, también lo hacen en el círculo más cercano, la familia.”, explica Arturo Duclós, curador de la muestra.

Pasado perfecto

Cada temática planteada en la muestra recoge experiencias de un “pasado perfecto” marcado por la instrucción, el ejercicio del poder adulto, el castigo, la sumisión y la insubordinación. Esos rastros hablan de la represión de la espontaneidad y la práctica de la disciplina basada en la culpa y el dolor.

EVA (La Palabra)

2016 © "En el patio de tu casa"  por Rosa Matilde Jiménez Cortés

 

 

 

MUSEO (sala vacía)
 
De cara a la exuberancia doliente de un paisaje pletórico de savia, se yergue altivo el jardín de azucenas blancas sofocadas por parásitas enraizada a mi naturaleza humana. Cansada y con tedio me siento en el inabarcable verdor impidiendo el paso a la mirada intrusa, que sin recato se introduce en mi casa para vagar con indiferencia en la sala vacía desnuda de objetos. Un alfiler con cabeza de perla detiene los dobleces de la cortina blanca con leves matices de carcoma, al fondo se desdibuja tímida la silueta de la primera figura humana en mi vida, modelo de rectitud y desapego quien partió a su destino hace ocho años dejándome varada en éste vacío socorrido por el blanco de las paredes, la mesa donde escribo, el foco sobre mi cabeza y la silla que se hace cargo de mi peso. Todo en su conjunto es un vacío pintado en blanco con algunos puntos negros incrustados en mi retina, incluso la serie de pinturas que dan cuenta de mi pasado son lienzos blancos exentas de color. Asustada salgo de la estancia interior y observo desde fuera mi casa, le veo vacía y desnuda de fatuidad, castidad que me hace palidecer y caer en un sopor blanco ahogado en humo. Mi casa parece vacía pero yo sé que está llena de gracia.         

 

 

Escáner Cultural nº: 
195

Inmigrantes latinoamericanos cantan La Marsellesa en el Museo Nacional de Bellas Artes


La instalación de Claudio Correa, “Libertad, Igualdad, Fatalidad” emplaza en la utopía revolucionaria la precaria realidad de la inmigración del siglo XXI. La obra reproduce a escala un barco similar al de los primeros inmigrantes que llegaron a Chile en el siglo XIX y desde éste se emiten tres adaptaciones latinoamericanas de “La Marsellesa”.

Un barco suspendido en el aire, del cual emergen sonidos polifónicos, en sintonía con el movimiento de sus velas, se instala en el hall del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), desde el 6 de octubre hasta el 27 de noviembre. Con esta obra, el artista chileno Claudio Correa (1972) articula una nueva estrategia en sus lecturas críticas de la historia y de la actualidad.

La muestra Libertad, Igualdad, Fatalidad , con curatoría del historiador del arte Sebastián Vidal, resignifica el ideario de la Revolución Francesa por medio de versiones adaptadas del clásico himno La Marsellesa, para traernos a la época actual y evidenciar el estado de la crisis migratoria.
La instalación reproduce a escala un barco similar al de los primeros inmigrantes que llegaron a Chile en el siglo XIX; colonos europeos en su mayoría, quienes poblaron principalmente el sur del país, protegidos por planes estatales de emprendimiento, modernización y transformación cultural y racial.

Instalación “Neruda, el Poeta del Pueblo”


“Neruda, el Poeta del Pueblo” es una instancia cultural que permite acercar a la comunidad a la obra de Pablo Neruda, de una manera más lúdica, didáctica y gráfica. Un trabajo visual que se hizo por más meses de trabajo que pretende llevar a los espectadores al pensamiento del Gran Poeta en un tiempo Contemporáneo, mostrando al visitante una Instalación que recoge Proyecciones, Ilustraciones, Fotografías, Música, Versos, todo en un ambiente Fluor y de Neón, creado por la dirección del Fotógrafo y Creativo Ampuero Leonardo.

La Municipalidad de Maipú, invitan a visitar la Instalación que se exhibe en el Foller del Teatro Municipal de Maipú, Metro Plaza de Maipú, hasta el 31 de Agosto. Entrada Liberada.

Artista estadounidense presenta “Aromérica Parfumeur”
una instalación que apela al sentido olfativo, a través de las especies y
su impacto en el “descubrimiento”, formación, y economía de las Américas.

 Museo sin Muros/ Museo Nacional de Bellas Artes/ Sala de Arte Mall Plaza Vespucio.

 

La artista estadounidense Beatrice Glow presentará del 13 de agosto al 18 de septiembre, en Sala de Arte Mall Plaza Vespucio del Museo Nacional de Bellas Artes la exhibición Aromérica Parfumeur. Una instalación que apela al sentido olfativo, para subrayar un paralelo entre el imaginario, la violencia sistemática y el olor de las especias, invisibles y a la vez omnipresentes, revelando como las plantas han modelado la historia de la humanidad durante el sangriento desarrollo del comercio colonial. Se puede decir que especias como la nuez moscada, el clavo de olor, la canela y la pimienta negra fueron el petróleo del siglo XVII.

Esta exposición Aromérica Parfumeur de la artista Beatrice Glow es una instalación que toma la forma de una perfumería, mientras conecta el imaginario histórico del “descubrimiento” y la formación de las Américas tras la búsqueda de las especias de Asia. Los conquistadores no sólo estaban detrás de El Dorado y la Fuente de la Juventud Eterna, sino también del Picante y el País de la Canela. La historia social de las plantas lleva una relación íntima con la globalización: la circunnavegación del mundo liderado por Hernando De Magallanes fue financiado por un puñado de clavos de olor y Colón llegó a las Américas en la búsqueda de Asia y sus especias. Luego, fue Américo Vespucio quien subscribiría la idea “radical” de la existencia de un “Mundo Nuevo.” La Globalización se formalizó cuando Asia, las Américas y Europa se conectaron por la primera vez en el año 1565 por el Galeón de Manila, mejor conocido como el “Nao de la China” o “Nao de Acapulco”. Ésta era una ruta comercial que recorría la ruta entre Manila, Acapulco y Sevilla, exportando bienes de lujo como porcelana, seda y especias, influyendo en la cultura visual de las Américas.

Magma, por Ignacio Bahna. Foto: Ignacio Bahna.

Magma, por Ignacio Bahna. Foto: Ignacio Bahna.

 

El artista chileno Ignacio Bahna cierra su residencia artística en México con una exposición en la galería mexicana YAM Gallery. Titulada MAGMA, esta muestra presenta esculturas elaboradas en Chile y trabajos realizados durante la residencia artística de Bahna en San Miguel de Allende, México.

En MAGMA, Ignacio Bahna plasma los formidables efectos naturales de explosiones volcánicas e incendios forestales de los cuales fue testigo en el sur de Chile. Sus esculturas murales están compuestas de maderas carbonizadas y recolectadas en las inmediaciones del volcán Villarica, así como de resinas naturales translúcidas iluminadas con tecnología de LED. El conjunto ofrece la visión de fascinantes fisuras geológicas incandescentes.

Invitado


With Energy Beyond These Walls - A System of Two Sculptures 1971
Imagen extraída de: VVAA, El ojo pensante, Catálogo Fundación Telefónica, 2009.p.34

 

El presente texto representa un extracto del segundo capítulo del ensayo Juan Downey y la energía invisible del Arte Sonoro chileno (título provisorio), que se encuentra desarrollando Ana María Estrada Zúñiga[i] durante este año 2015, gracias a una Beca de Creación del Fondo del Libro.

 

EL SONIDO COMO ENERGÍA INVISIBLE EN LAS ESCULTURAS DE JUAN DOWNEY
 

Por Ana María Estrada Zúñiga

El mundo cambia en función del sitio donde fijamos nuestra atención.

Este proceso es aditivo y energético.

                                                                 John Cage “Para los pájaros”

 

          Entre las décadas de 1960 y 1970, el artista chileno Juan Downey decidió llevar a cabo un gran número de esculturas que problematizan la relación de la obra con el espectador, principalmente aludiendo al feedback que se produciría entre estos. Las esculturas electrónicas y/o audiocinéticas son parte de dichas obras, a las que daré revisión a continuación utilizando las descripciones que el propio artista nos proporciona para poder analizarlas.

          Considerando el evidente desarrollo e inclusión de la tecnología que implicaban estas obras, lo que me parece interesante en ellas es que proponen una dinámica de interacción en donde el sonido aparece como un elemento relevante, y en las que el proceso de trabajo se desenvolvió en lo que hoy en día llamamos una práctica transdisciplinar, aunque esto tiene su origen en el concepto de Intermedia,[1] el que incorpora también áreas que no son propias de las artes, como la ingeniería para el caso particular de las obras de Juan Downey que se revisarán en este texto.  Por esto mismo es que me parece que en estas obras el artista se hace cargo del proyecto de relación Arte-Vida heredado de las vanguardias, y logra extrapolarlo al estado intermedio en que en ese momento y aún hoy en día se encuentra el arte contemporáneo, ya que no le interesa producir “objetos bellos” ni plantear una reflexión sobre la vida de las personas, sino producir objetos/máquinas que generen un modo de interacción y apelen a la conciencia. Como señalaba el propio artista:

 

Si me dieran a elegir, escogería la total inacción para mi vida entera. No obstante, persisto en la actividad de construir esculturas electrónicas, porque:

Su existencia o destrucción es irrelevante a la vida que hay en ellas.

Provocan que la gente juegue.

Hacen a la gente consciente de la enorme cantidad de distintos tipos de energía en el universo.

Son efímeras.

Esto forma parte de un nuevo desarrollo en la historia del arte: crear obras de arte que no deben durar mucho tiempo.

Plantean un problema para los coleccionistas de objetos artísticos.

Crean la ilusión de que el público puede participar en la obra de arte. De hecho seguimos siendo espectadores perplejos por el orden que hace crecer y moverse al mundo, aunque hacemos ver que determinamos lo que nos ocurre.

Es divertido hablar de ello con los amigos.

Imitan aspectos del movimiento en la vida.

El arte tiene más interés en pensar sobre las experiencias de la gente que en producir objetos.

Hacen a la gente consciente de las animadas relaciones entre  distintas clases de cosas.

Gustan a los niños.

A veces producen una inversión de los fenómenos naturales […].[2]    

 

            Al leer estas palabras resulta claro el vínculo entre Downey y artistas de vanguardia como John Cage o el grupo Fluxus, y es en su propuesta escultórica-tecnológica donde esa herencia Arte-Vida anteriormente mencionada se expresará de manera más explícita.

          Por otra parte, Downey buscaría repensar y reflexionar también respecto al rol del artista y la relación de la obra con el público, cuestión que será importante al momento de examinar obras de arte sonoro que de forma implícita provocan una relación diferente con el espectador o receptor de la obra, sobre todo si consideramos que el sonido corresponde a una energía invisible[3].

Escáner Cultural nº: 
187
Micelio

"palo+", Intervención en espacio público, Plaza de Bolivar, Bogotá, 2010

 

Diego Sierra: Cronista plástico

Jorge Restrepo

En su compromiso con la comunicación Sierra se enfrenta al mundo, venciendo inclusive a sus propios huesos que parecieran reflejar lo que de forma brillante captura y procesa de su entorno.  Él me atrapó con una imagen del mapa de Colombia, en vídeo de dramático audio y contundente correlación con nuestra guerra e inequidad: palomas que no logran comer el maíz, palomas que se entretienen con unos pocos granos que el autor dispone para completar su propuesta.

Sierra articula, teje y se enfrenta –sin miedo a las heridas- a las cargas históricas, a la verdad, al contacto con el otro.  Su obra habla por sí sola, hoy logro que él cuente y complemente sus crónicas plásticas –como él mismo las llama- con las que ya me ha revolcado en más de una ocasión… Espero la siguiente foto que publique Sierra, para comprobar, una vez más, que el arte no ha muerto. Que el arte vive y que hay muchas personas que sin esta expresión sentirían que sus vidas son vacías.

Sierra se acercó en una interesante intervención al Museo de la Independencia Casa del Florero al símbolo de la libertad colombiana, ocurrida el 20 de julio de 1810. En las escuelas nos contaron en clase de historia que para agasajar al Oidor don Antonio Villavicencio, los criollos fueron a la tienda del español Antonio Llorente a pedir prestado un florero que dispondrían como adorno en lujosa mesa. La negativa de parte del español, quien no quiso prestar el florero, desencadenó –supuestamente- una trifulca que creció hasta lograr la independencia.   Crónicas posteriores dicen que no hubo pelea por el florero, sino por una venia que alguien le hizo al “chapetón” Llorente, como eran llamados los españoles de forma despectiva en la colonia. 

Escáner Cultural nº: 
185